CENTENARIO DEL ORFEÓN DE GRAUS 1914-1918


CENTENARIO DEL ORFEÓN DE GRAUS 1914-1918

El Orfeón de Graus se creó en 1914. Por tanto se cumplen cien años de su existencia. Formaron parte de él más de 100 personas y fue todo un acontecimiento cultural y social para el Graus de la época. En este blog quiero recoger los acontecimientos más señalados de su historia, así como los del que fue su director Manuel Borguñó.

jueves, 15 de octubre de 2015

UNA VELADA

17 de octubre de 1915

"En la noche del domingo 17 del corriente tuvo lugar una velada teatral en el Ideal Cinema, organizada por el Orfeón.

Los pantalones y De cacería fueron las obras representadas con el aplauso del distinguido público que elogió la esmerada labor de actrices y actores."

El Ribagorzano, 29 de octubre de 1915


Los pantalones, de Mariano Barranco y Caro

De cacería, de Narciso Díaz de Escovar



viernes, 18 de septiembre de 2015

UNA FIESTA DEL ORFEÓN

19 de septiembre de 1915

"Grande y entusiasta fue la que celebró esta popular y simpática entidad el domingo 19, con motivo de la imposición de una hermosa corbata al estandarte de la asociación, regalada por el excelentísimo ayuntamiento de Zaragoza en premio a la labor artística realizada por nuestro Orfeón en su visita a Zaragoza.

Un pasacalle por la banda gradense anunció al vecindario que el Orfeón iba a organizar una fiesta de expansión y alegría en la purísima poesía del campo.

Pronto se fue animando el punto designado para la gira, concurriendo gran gentío por las proximidades de Regrustán, cuyo núcleo principal se aposentó sobre poblada meseta de encinas, ondeando una de ellas la enseña nacional.

Por la tarde la animación subió de punto, congregándose en aquel paraje casi la mitad del vecindario ansioso de tomar parte en la fiesta del Orfeón.

Allí se deslizó la tarde en una franca alegría y animado regocijo, ente músicas, bailes, cantares y otras expansiones del entusiasmo reinante.

Mucha animación, mucha cordialidad, gran jaleo, fueron las notas dominantes de la regocijante fiesta.

Cuando ya el sol se despedía besando los picachos pirenaicos, se hizo un alto en el jolgorio y se procedió solemnemente a la imposición de la corbata del Ayuntamiento de Zaragoza.

El abanderado del Orfeón el popular joven Antonio Baldellou, empuñó el estandarte. Una orfeonista tuvo pendiente de sus manos la hermosa corbata. Los señores Borguñó, Gambón y Costa, pronunciaron frases elocuentes de entusiasta gratitud a Zaragoza y su Ayuntamiento, de aliento a los orfeonistas gradenses, de elogio y de aplauso para toda la laureada entidad y de entusiasmo ferviente y adhesión devotísima a la gran obra de arte, de moral social y de patriotismo que el Orfeón realizaba en nuestra amada villa. Con felicitaciones efusivas y sinceras para el Orfeón, su director y junta, por los laureles alcanzados con su perseverancia y patriotismo, terminaron sus palabras los mentados señores, entre grandes aplausos y vítores entusiastas.

Acto continuo D. Ruperto Sazatornil, a los alegres compases de la jota aragonesa y entre ensordecedores aplausos y vivas, colocó  la roja corbata de preciosos bordados en el estandarte; emocionando a la inmensa concurrencia los estruendosos vítores a Zaragoza, su Ayuntamiento , a Graus y su Orfeón.

Resultó un acto hermoso, solemne y emocionante el de la colocación de la nueva corbata que desde dicho día luce el estandarte del Orfeón de Graus.

Puesta en marcha la numerosísima comitiva, hizo su entrada en la población a los acordes de un pasodoble, dándose muchos vivas que eran contestados por un inmenso gentío que formaba parte de la imponente y entusiasta manifestación que recorrió con su estandarte a la cabeza las principales calles de la población, disolviéndose con el mayor orden en la Plaza Mayor.

POR LA NOCHE

Como fin de fiesta se organizó un animado y brillante baile en el Ideal Cinema, al que concurrieron los orfeonistas de ambos sexos, sus familias y socios protectores reinando hasta altas horas de la noche la más franca alegría y cariños confraternidad.

En un descanso dio lectura el secretario del Orfeón D. Enrique López, a una expresiva carta del dignísimo presidente del Orfeón Zaragozano dando conocimiento de la entrega a este Orfeón de una artística y bonita placa de bronce con alusiva inscripción de la fecha en que el Orfeón de Graus visitó a la capital de Aragón.

Atronadores aplausos y vivas al Orfeón de Zaragoza, fueron la entusiasta acogida que tuvo la lectura de la carta del presidente de la entidad coral zaragozana.

Y terminamos estas líneas dando las gracias más rendidas al Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza y al meritísimo Orfeón de dicha capital, por las atenciones y obsequios recibidas de ambas entidades y particularmente por las hermosas corbata y placa con que han distinguido a la entidad gradense, como premio a la artística y patriótica labora de nuestro Orfeón. 

A este, nuestra felicitación entusiasta y nuestra adhesión sincera.

¡Viva Zaragoza! ¡Viva Graus!"


El Ribagorzano, 7 de octubre de 1915.

FIESTAS 1915

"Casi desapercibidas hubieran pasado las antes célebres fiestas del Santo Cristo sin el Orfeón de Graus.

Gracias a esta importante institución hemos podido disfrutar de dos notables veladas y un gran concierto coral, dignos actos de la aplaudida entidad. Las canciones o tonadillas ejecutadas por las simpáticas señoritas orfeonistas, Cecilia Egea, Pepita Sazatornil, Pura Colón y Conchita López admirablemente cantadas y muy bien interpretadas.

Las dos zarzuelas La Czarina y Los secuestradores aplaudidísimas del numeroso y distinguido público que llenaba el elegante Ideal."

El Ribagorzano, 7 de octubre de 1915.

La Czarina, zarzuela de Ruperto Chapí
 
Los secuestradores, zarzuela de Manuel Nieto






lunes, 17 de agosto de 2015

15 DE AGOSTO DE 1915

"Otro acontecimiento artístico ha sido la brillante velada que el notable Orfeón gradense organizó la noche del 15.

La primera postura y la aplaudida zarzuela El señor Joaquín, con bonitas canciones por las señoritas Cecilia Egea, Pepita Sazatornil y Conchita López, fue el programa magníficamente ejecutado por cuantos orfeonistas de ambos sexos tomaron parte en dichas funciones.

Fue un éxito y un triunfo más para los distinguidos jóvenes aficionados y para el Orfeón y su director.

El Ideal estaba rebosante de belleza. Nuestra enhorabuena para todos [...]"

El Ribagorzano, 17 de agosto de 1915.

La primera postura, juguete cómico en un acto de José Arantíver.

El señor Joaquín, zarzuela de Manuel Fernández Caballero

domingo, 21 de junio de 2015

EL ORFEÓN EN BARBASTRO

21 DE JUNIO DE 1915

El andén de la estación a la hora de llegada del tren que conducía a los orfeonistas, estaba abarrotado de inmenso público que aclamó al Orfeón de Graus y le acompañó hasta su hospedaje.

Accediendo a los unánimes deseos de nuestros hermanos los barbastrenses, a las siete de la tarde se celebró un concierto en el coliseo principal tomando parte la masa coral y las gentiles señoritas Conchita López y Pepita Sazatornil.

Otro éxito y un triunfo más, a pesar del gran ajetreo y cansancio de los orfeonistas, tienen estos
que añadir con el concierto de Barbastro.

Joaquín Costa en el Teatro Principal de Barbastro

El teatro se llenó de bote en bote y no cesaron durante el concierto las ovaciones y aclamaciones que los barbastrenses tributaron a los orfeonistas gradenses.

Por la noche fuimos amablemente invitados a unas funciones de varietés y a un baile en el elegante casino de la Amistad.

A las dos de la mañana partimos para Graus en 16 carruajes llegando a nuestra villa a las once de la mañana, esperando a la entrada de la población casi todo el pueblo de Graus con música que aclamaba y vitoreaba a la entidad gradense que con tanta gloria arribaba de su primera excursión, poniendo muy alto el nombre de Graus.

Por las principales calles, se dirigió la numerosa comitiva al Ideal Cinema, en el que su entusiasta presidente D. Tomás Castillón, dirigió la palabra, dando las gracias a los buenos gradenses que sentían con los orfeonistas la satisfacción del triunfo obtenido por el Orfeón, que es el triunfo de Graus.

Hizo constar su agradecimiento para con los orfeonistas que con tanto esmero y patriotismo se habían conducido en la excursión que acababan de realizar; y con un entusiasta viva Zaragoza y viva Graus terminó el acto de la llegada a Graus, que fue un acontecimiento.

El Ribagorzano, 27 de junio de 1915

EL ORFEÓN EN ZARAGOZA 6ª parte

21 de JUNIO de 1915

Despedida

Hoy, a primera hora de la mañana, regresan a sus lares estos peregrinos del arte que, durante dos días, han constituido la nota más simpática de la vida local.

Por las calles de Zaragoza han desfilado jubilosos. Ellas, cautivando a los zaragozanos con su belleza y con sus encantos ingenuos, candorosos, pletóricas de alegría al pasear por las vías principales de la capital de Aragón. Los abnegados, entusiastas y simpáticos orfeonistas, dando la nota de salud, de fuerza y de bizarría propias de la tierra montañesa.

Todos han sido nuestros huéspedes predilectos. Y su permanencia en Zaragoza ha sido cual una ráfaga de arte y de regionalismo que ha dejado huellas indelebles.

La comisión organizadora del Orfeón de Graus, constituida por los Sres. Castillón, Gambón, Barrós, Sazatornil, Samblancat y Ladaga, se ha hecho acreedora a los más efusivos elogios por su entusiasmo y actividad.

Al dar a todos cuantos integran el Orfeón de Graus nuestra cariñosa despedida, les reiteramos nuestra felicitación y, cordialmente, les decimos:

     -Hasta la vuelta

sábado, 20 de junio de 2015

EL ORFEÓN EN ZARAGOZA 5ª parte

20 de JUNIO de 1915

Segundo concierto

Con regular concurrencia se celebró en el teatro principal.

Lástima grande que no hubiera más público, pues tardaremos a oir conciertos tan notables como estos.

Fueron colocados en el proscenio los estandartes de los orfeones de Graus y Zaragozano.

El primero ostentaba una corbata moaré roja con la siguiente inscripción bordada en oro: HERALDO DE ARAGÓN al Orfeón de Graus.

Volvieron a cantar las obras corales Resurgimiento, preciosa composición de Borguñó; Canto de la Alondra, de Mendelssohn; y la marcha wagneriana de Tannhäuser, esta última bastante mejor acompañada por la orquesta que la noche anterior, a pesar de la escasez de elementos instrumentales para obra de tal categoría.

Se renovaron las manifestaciones de simpatía y agrado por parte de todo el auditorio.

Por primera vez se cantó el Himno a la Virgen del Pilar, original del director del Orfeón gradense. Es una composición muy inspirada de múltiples complicaciones polifónicas en la que Borguñó nos demostró lo mucho que sabe armonizando y dirigiendo.

En la segunda parte volvieron a cautivar al auditorio con su gracia y arte las bellísimas señoritas Sazatornil y López.

Las dos cantaron entre calurosas ovaciones varias tonadillas, algunas de ellas inéditas. Y los distinguidos oyentes pidieron que se cantara la Tirana, coplas goyescas que Pepita Sazatornil dijo con su inimitable donaire.


La última parte ofrecía dos novedades. Además de Ven, dulce amor y las Albadas, ambas de Borguñó, se cantaron La noche del amor, de Morera, en la que el ilustre autor de La canción del náufrago pone de relieve sus grandes méritos, un Himno a Costa, vibrante composición de D. Manuel Borguñó, también muy notable y la Jota Aragonesa de Retana.



Las famosas albadas populares hubieron de ser repetidas y el solista Sr. Baldelloc recibió abundantes aplausos.

También mereció los honores de la repetición la primorosa jota y al terminar la segunda vez el público, puesto en pie, poseído de entusiasmo desbordante, aplaudió y aclamó al Orfeón de Graus.

Los músicos de la orquesta también aplaudía fervorosamente, y se dieron vivas a Graus, a Zaragoza, a Huesca y Aragón.

Los orfeonistas también contestaban a las aclamaciones y a los aplausos, siendo unos instantes de gran emoción por el desbordamiento de entusiasmo regional de que daban gallarda muestra las dos provincias hermanas.

A instancias del auditorio pronunció breves y correctas frases de agradecimiento el director de la asociación coral.

El señor Borguñó dijo que consideraban los orfeonistas inmerecido el cariñoso homenaje que les tributaba el pueblo de Zaragoza y que agradecían en el alma las manifestaciones de simpatía de que habían sido objeto.

Se produjo la ovación y orfeonistas y espectadores salimos satisfechísimos de la memorable fiesta musical.

Dámaso Castejón

En el Orfeón Zaragozano

Como habíamos anunciado, visitó el Orfeón de Graus, al domicilio social de nuestra sociedad orfeónica.

Los salones del antiguo Palacio de la Música fueron invadidos por los orfeonistas gradenses, los zaragozanos y sus familias.

La recepción fue brillantísima. Hubo gran entusiasmo por parte de todos estrechandose los lazos de confraternidad entre unos y otros.

Se improvisó un concierto a cargo del Orfeón Zaragozano que cantó Aires del Montseny, de Bretón; El canto del Vivac, de Mallén Olleta, y el grandioso Ave Verum de Saint Saëns.

También cantaron selectas particellas algunos de nuestros orfeonistas; la niña Nieves Clemente, La espuma del champagne; Sr. Larrodera, una Plegaria la Virgen; Sr. Gil, El tamborilero, y el señor Jiménez la cavatina de Il barbiere di Siviglia.

Para el coro y para los solistas hubo unánimes y merecidos aplausos.

El Sr. Orensanz, en nombre del Orfeón Zaragozano y los señores Borguñó y Gambón, por el de Graus, pronunciaron sendos discursos de salutación y de mutuo cariño.

Con clamorosos aplausos y aclamaciones recíprocos terminó el simpático acto entre los dos orfeones en el que se sellaron los vínculos de afecto que ya existían anteriormente.