CENTENARIO DEL ORFEÓN DE GRAUS 1914-1918


CENTENARIO DEL ORFEÓN DE GRAUS 1914-1918

El Orfeón de Graus se creó en 1914. Por tanto se cumplen cien años de su existencia. Formaron parte de él más de 100 personas y fue todo un acontecimiento cultural y social para el Graus de la época. En este blog quiero recoger los acontecimientos más señalados de su historia, así como los del que fue su director Manuel Borguñó.

miércoles, 14 de mayo de 2014

FIESTAS DE SAN ISIDRO



El día 15 de mayo de 1914 se celebró la misa dentro de la fiesta que el Sindicato Agrícola de Ribagorza organizó por segundo año en honor de su patrono San Isidro.

Un grupo de señoritas cantó la Misa gregoriana de Angelis, dirigidas por Manuel Borguñó. Estrenaron el himno A san Isidro, letra de Marcelino Gambón y música de Borguñó.


 Esta partitura del himno está firmada por Enrique López.

Mira al pueblo labrador, cuan ferviente te venera
es el humilde labriego que tu bendición espera.
San Isidro escúchanos desde tu trono divino
las plegarias que en tu fiesta tus devotos dirigimos.
Madre mía de la Peña, intercede con tu Hijo,
concede a los labradores gracias y bienes prolijos,
y que su fe y su bondad las bendiga San Isidro.
Si por ingrata la tierra penas tenéis que pasar
no os aflijáis labradores y a vuestro santo invocad
y así él os premiará la virtud y la constancia.

Copio textualmente el comentario sobre la misa cantada que publicó El Ribagorzano el 27 de mayo:

“Cuanto nosotros podamos decir de lo primorosamente que fue cantada la misa, por aquel ramillete de bellas señoritas, acompañadas en el armonium por el maestro Borguñó, resultará pálido y fuera de realidad. Baste decir que á la salida escuchamos estas palabras como único comentario de los asistentes: La misa de hoy como cantada en el cielo. Pero donde el público se entusiasmó, hasta el punto que hubo persona que no pudo contener sus manos para aplaudir, fue el escuchar el inspiradísimo himno á San Isidro, letra de nuestro Director y música del señor Borguñó, cantado a tres voces por las referidas señoritas. Tan sólo la inspirada música de éste himno, con sus notas armoniosas y valientes, de un gran efecto musical, de una belleza religiosa y de un acorde maravilloso, acreditaría por sí solo el inspirado genio de un gran artista como el señor Borguñó.”


Las bellas señoritas eran: Leonor Baldellóu, Candelaria Lloréns, Candelaria y Carmen Benedet, Asunción Celaya, Balbina y Pilar Latorre, Pilar y Engracia Latorre, Ángeles Pallás, Cipriana, Peña y Pepita Sazatornil, Margarita y Rosario Gambón, Ángeles y Nieves Lacambra, Vicenta Olivera, Carmen Olivar, Josefa Celaya, Filomena Turmo, Josefina LLeida, Carmen, Peña Sofía y Concha López , Mercedes Falche, Francisca Sopena y Camila Mur.

Hoy en 2014, un siglo después de su composición, este himno se sigue cantando el día de San Isidro en la misa que organizan los labradores en la Basílica de la Virgen de la Peña.



miércoles, 26 de febrero de 2014

MANUEL BORGUÑÓ PLÁ



Manuel Borguñó Plá nació en Rubí el 5 de mayo de 1884.  Se formó en primer lugar con el maestro Josep Plans, en Sabadell, y más tarde, en la escolanía de Montserrat (1893), bajo la dirección del padre Guzmán, donde permaneció siete años. Se trasladó a Barcelona y se matriculó en la Escuela Municipal de Música, donde tuvo como maestros a Nicolau, Pellicer y Juan Lamote de Grignon.

Acabados los estudios formó parte como pianista de un septeto con el cual recorrió buena parte de Europa. En París descubrió las innovaciones procedentes de la nueva pedagogía activa que practicaba Maurice Chevais. En 1908 inicia su tarea experimental y pedagógica con los alumnos de una escuela de la calle Mayor de Gracia, afecta la Unió Republicana Gracienca.  Con estos alumnos hará la primera demostración pública de su método de enseñanza musical en el salón de actos de la sociedad La Banya. En 1909 fue destinado a Marruecos para hacer el servicio militar, donde contrajo unas fiebres que perjudicaron su salud. Al regreso, en 1911 se le nombró subdirector, y después director, de la Sociedad Coral Euterpe, y reemprendió su labor en la escuela de Gracia. 

A causa de las fiebres, que se le reproducían intermitentemente, y por su conocimiento con Ángel Samblancat, en 1914 se trasladó a Graus para curarse. En los primeros meses reside en la casa y piso donde había vivido Joaquín Costa. En mayo llegarían su esposa Mercedes Sabater y su hijo Guillermino, de pocos meses de edad.





Para una biografía completa consultar la entrada en la Viquipèdia
http://ca.wikipedia.org/wiki/Manuel_Borguny%C3%B3_i_Pla