CENTENARIO DEL ORFEÓN DE GRAUS 1914-1918


CENTENARIO DEL ORFEÓN DE GRAUS 1914-1918

El Orfeón de Graus se creó en 1914. Por tanto se cumplen cien años de su existencia. Formaron parte de él más de 100 personas y fue todo un acontecimiento cultural y social para el Graus de la época. En este blog quiero recoger los acontecimientos más señalados de su historia, así como los del que fue su director Manuel Borguñó.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

LA VELADA DE LA NOCHE DE NAVIDAD

25 de diciembre de 1915

"Con las bonitas obras La afición y La marcha de Cádiz se levantó el telón del Ideal Cinema con un lleno rebosante.



La afición, de Antonio Ramos Martín


Para no repetir lo tantas veces dicho, bastará decir que el público salió complacidísimo de la esmerada labor de los simpáticos aficionados que componen el cuadro escénico del Orfeón.

Las canciones fueron un exitazo para las señoritas Conchita López, Pura Colón y Amalia Castillón."

El Ribagorzano, 6 de enero de 1916

martes, 8 de diciembre de 2015

VELADAS DEL ORFEÓN

8 de diciembre de 1915

"Muy brillante resultó la velada que el Orfeón gradense celebró la noche del 8 del corriente, festividad de la Inmaculada.

La justicia de Almudévar y La marcha de Cádiz, fueron las dos obras que se pusieron en escena en el elegante Ideal, con agrado del numeroso y distinguido público que aplaudió con entusiasmo ambas representaciones, particularmente la segunda obra en la que fueron repetidos varios números musicales.

 La justicia de Almudévar, sainete de Pablo Parellada y Alberto Casañal


 La marcha de Cádiz, zarzuela de Joaquín Valverde hijo y Ramón Estellés


La señora Torrubias y las señoritas Pepita Sazatornil, Conchita López, Ángeles Pallás, Pura Colón, Carmen Burrel, Cecilia Egea, Amalia Castillón y Severiana Sopena. La niña Elena Sazatornil, y los señores Falches, López, Nada, Lleida, Muzás, Aguilar, Auset, Martínez, Pera y Ferrer, cosecharon en la citada noche entusiastas y merecidos aplausos. Muy bien las canciones cantadas por las aplaudidas señoritas Pepita Sazatornil, Pura Colón y Amalia Castillón, esta debutante con muchos aplausos."

El Ribagorzano, 6 de enero de 1916

lunes, 7 de diciembre de 2015

EL IDIOMA DEL SENTIMIENTO

Este artículo publicado en El Ribagorzano parece un discurso dirigido a los orfeonistas, en contestación a alguna polémica política surgida en Graus a finales de 1915, en la que se pudo atacar al Orfeón y su director.
"En el concierto universal de los seres humanos tres principios se distinguen en la lucha perpetua: la fuerza, la razón y el amor.

Vosotros, orfeonistas, habéis podido observar dentro de vuestra masa coral, que la fuerza de la intriga, la fuerza de la envidia, quiso invadir vuestras filas pero la opusisteis la fuerza de la razón, y cuando la razón da un paso, precisa que la fuerza retroceda, porque la razón no puede retroceder.

Por eso, a medida que aumentan las dificultades, a medida que quieren sembrar la desconfianza entre vosotros, aumenta el entusiasmo, estrecháis más y más las filas del compañerismo, sentís mayor cariñoso respeto por vuestro profesor, y ¿sabéis por qué? Porque la música y la poesía son hermanas, y la poesía y la música engendraron la libertad. Esta, la libertad, es el ideal divino del hombre, porque ella es el sueño primero de la juventud, que no se borra de nuestra alma sino cuando el corazón se gasta y el espíritu se envilece y desalienta.

Quien tenga espíritu mezquino, no puede estar entre quienes como vosotros los orfeonistas sabéis cultivar un ideal. Del resultado de vuestra labor, no debo hablar yo, habla Zaragoza, que premió con aplauso vuestro esfuerzo, del que levantamos acta al colocar aquella corbata sobre el asta de nuestra hermosa enseña. Yo espero, con gran fundamento, que dentro de poco tiempo añadiréis nuevos trofeos en próximas campañas por Barcelona y Madrid y conquistaréis timbres de gloria para el pueblo gradense que tuvo la dicha de veros nacer. Yo me siento orgulloso de vuestros triunfos, porque sois un pedazo de mi patria; vuestras victorias, mal que os pese, son para Graus a cuya villa enaltecéis, y para que la patria se levante, precisa que la sombra augusta de este pueblo querido tenga asiento en el corazón. Alguien me ha preguntado:

¿Para qué sirve este organismo, que llamáis orfeón?

¿Qué fines cumple? ¿Cuáles son sus resultados? Esto todos mis lectores lo saben. Sirve para ensanchar las fronteras de esta villa, llevando su nombre querido a extrañas tierras, que si hijos gloriosos la dieron timbres de gloria, vosotros, orfeonistas, sabréis sostenerlos y aumentarlos; cumple fines de alta pedagogía, infiltrando en el espíritu, no cultivado hasta hoy, los sentimientos del arte; educa el gusto y estrecha los lazos de la fraternidad humana; transforma los sentimientos y hace sentir los pesares ajenos como suyos propios, porque el arte siempre fue amoroso y sentimental, es universal y eterno y habla el tierno idioma del sentimiento.

Para avanzar en este camino glorioso hacen falta dos cosas: perseverancia y disciplina. No dio a luz la madre ningún hijo robusto si no es a fuerza de dolores; no se llega a ganar la altura, sin fatigosa ascensión por camino escabroso; no se ganan batallas sino domina la disciplina, si no se obedece al general que la dirige; sin el reconocimiento de autoridad a vuestro Director: Y puesto que me habéis hecho el favor de obligarme a dirigiros la palabra, que con tanta bondad me habéis escuchado, quiero recabar de vosotros una promesa aquí, junto a vuestra enseña gloriosa.

¿Prometéis, hijos de Graus, sentir hoy más entusiasmo que nunca por el Orfeón? ¡Sí...!

¿Prometéis no faltar a los ensayos y actuar con respeto la autoridad de vuestro Director? ¡Sí...!

(Aplausos prolongados y entusiastas)

Al igual que el soldado en el ejército, habéis jurado la bandera, y si no sois perjuros, si cumplís como buenos, no tardaré en reunirnos para colgar nuevos triunfos en ese pendón que simboliza la gloriosa obra de vuestra perseverancia.

Yo estoy contento, me siento entusiasmado al encontrarme entre vosotros, gozo de veros gozar, siento vuestros triunfos como míos, constituís hoy una prolongación de mi familia, siento más honda hacia todos el dulce néctar del amor, ese supremo poder del corazón, misterioso entusiasmo que entraña en si la poesía, el heroísmo y la virtud.

Tomás Costa."

El Ribagorzano, 7 de diciembre de 1915.

jueves, 15 de octubre de 2015

UNA VELADA

17 de octubre de 1915

"En la noche del domingo 17 del corriente tuvo lugar una velada teatral en el Ideal Cinema, organizada por el Orfeón.

Los pantalones y De cacería fueron las obras representadas con el aplauso del distinguido público que elogió la esmerada labor de actrices y actores."

El Ribagorzano, 29 de octubre de 1915


Los pantalones, de Mariano Barranco y Caro

De cacería, de Narciso Díaz de Escovar



viernes, 18 de septiembre de 2015

UNA FIESTA DEL ORFEÓN

19 de septiembre de 1915

"Grande y entusiasta fue la que celebró esta popular y simpática entidad el domingo 19, con motivo de la imposición de una hermosa corbata al estandarte de la asociación, regalada por el excelentísimo ayuntamiento de Zaragoza en premio a la labor artística realizada por nuestro Orfeón en su visita a Zaragoza.

Un pasacalle por la banda gradense anunció al vecindario que el Orfeón iba a organizar una fiesta de expansión y alegría en la purísima poesía del campo.

Pronto se fue animando el punto designado para la gira, concurriendo gran gentío por las proximidades de Regrustán, cuyo núcleo principal se aposentó sobre poblada meseta de encinas, ondeando una de ellas la enseña nacional.

Por la tarde la animación subió de punto, congregándose en aquel paraje casi la mitad del vecindario ansioso de tomar parte en la fiesta del Orfeón.

Allí se deslizó la tarde en una franca alegría y animado regocijo, ente músicas, bailes, cantares y otras expansiones del entusiasmo reinante.

Mucha animación, mucha cordialidad, gran jaleo, fueron las notas dominantes de la regocijante fiesta.

Cuando ya el sol se despedía besando los picachos pirenaicos, se hizo un alto en el jolgorio y se procedió solemnemente a la imposición de la corbata del Ayuntamiento de Zaragoza.

El abanderado del Orfeón el popular joven Antonio Baldellou, empuñó el estandarte. Una orfeonista tuvo pendiente de sus manos la hermosa corbata. Los señores Borguñó, Gambón y Costa, pronunciaron frases elocuentes de entusiasta gratitud a Zaragoza y su Ayuntamiento, de aliento a los orfeonistas gradenses, de elogio y de aplauso para toda la laureada entidad y de entusiasmo ferviente y adhesión devotísima a la gran obra de arte, de moral social y de patriotismo que el Orfeón realizaba en nuestra amada villa. Con felicitaciones efusivas y sinceras para el Orfeón, su director y junta, por los laureles alcanzados con su perseverancia y patriotismo, terminaron sus palabras los mentados señores, entre grandes aplausos y vítores entusiastas.

Acto continuo D. Ruperto Sazatornil, a los alegres compases de la jota aragonesa y entre ensordecedores aplausos y vivas, colocó  la roja corbata de preciosos bordados en el estandarte; emocionando a la inmensa concurrencia los estruendosos vítores a Zaragoza, su Ayuntamiento , a Graus y su Orfeón.

Resultó un acto hermoso, solemne y emocionante el de la colocación de la nueva corbata que desde dicho día luce el estandarte del Orfeón de Graus.

Puesta en marcha la numerosísima comitiva, hizo su entrada en la población a los acordes de un pasodoble, dándose muchos vivas que eran contestados por un inmenso gentío que formaba parte de la imponente y entusiasta manifestación que recorrió con su estandarte a la cabeza las principales calles de la población, disolviéndose con el mayor orden en la Plaza Mayor.

POR LA NOCHE

Como fin de fiesta se organizó un animado y brillante baile en el Ideal Cinema, al que concurrieron los orfeonistas de ambos sexos, sus familias y socios protectores reinando hasta altas horas de la noche la más franca alegría y cariños confraternidad.

En un descanso dio lectura el secretario del Orfeón D. Enrique López, a una expresiva carta del dignísimo presidente del Orfeón Zaragozano dando conocimiento de la entrega a este Orfeón de una artística y bonita placa de bronce con alusiva inscripción de la fecha en que el Orfeón de Graus visitó a la capital de Aragón.

Atronadores aplausos y vivas al Orfeón de Zaragoza, fueron la entusiasta acogida que tuvo la lectura de la carta del presidente de la entidad coral zaragozana.

Y terminamos estas líneas dando las gracias más rendidas al Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza y al meritísimo Orfeón de dicha capital, por las atenciones y obsequios recibidas de ambas entidades y particularmente por las hermosas corbata y placa con que han distinguido a la entidad gradense, como premio a la artística y patriótica labora de nuestro Orfeón. 

A este, nuestra felicitación entusiasta y nuestra adhesión sincera.

¡Viva Zaragoza! ¡Viva Graus!"


El Ribagorzano, 7 de octubre de 1915.

FIESTAS 1915

"Casi desapercibidas hubieran pasado las antes célebres fiestas del Santo Cristo sin el Orfeón de Graus.

Gracias a esta importante institución hemos podido disfrutar de dos notables veladas y un gran concierto coral, dignos actos de la aplaudida entidad. Las canciones o tonadillas ejecutadas por las simpáticas señoritas orfeonistas, Cecilia Egea, Pepita Sazatornil, Pura Colón y Conchita López admirablemente cantadas y muy bien interpretadas.

Las dos zarzuelas La Czarina y Los secuestradores aplaudidísimas del numeroso y distinguido público que llenaba el elegante Ideal."

El Ribagorzano, 7 de octubre de 1915.

La Czarina, zarzuela de Ruperto Chapí
 
Los secuestradores, zarzuela de Manuel Nieto






lunes, 17 de agosto de 2015

15 DE AGOSTO DE 1915

"Otro acontecimiento artístico ha sido la brillante velada que el notable Orfeón gradense organizó la noche del 15.

La primera postura y la aplaudida zarzuela El señor Joaquín, con bonitas canciones por las señoritas Cecilia Egea, Pepita Sazatornil y Conchita López, fue el programa magníficamente ejecutado por cuantos orfeonistas de ambos sexos tomaron parte en dichas funciones.

Fue un éxito y un triunfo más para los distinguidos jóvenes aficionados y para el Orfeón y su director.

El Ideal estaba rebosante de belleza. Nuestra enhorabuena para todos [...]"

El Ribagorzano, 17 de agosto de 1915.

La primera postura, juguete cómico en un acto de José Arantíver.

El señor Joaquín, zarzuela de Manuel Fernández Caballero